Skip to main content

Encontrar la distribución adecuada en tu estrategia de contenidos

Hay una máxima indiscutible cuando hablamos de marketing de contenidos: la creación de contenido de calidad es fundamental. Efectivamente, hace falta que el contenido sea excelente, pero igual de buena tiene que ser la forma en que lo presentamos a la audiencia. Cuesta imaginar a los romanos exportando su cultura sin sus pétreas calzadas, el desarrollo del mercado petrolero sin las vías de ferrocarril o el auge del comercio vikingo sin sus espectaculares barcos. Está claro: de nada sirve un producto fantástico sin una vía de distribución que esté a la altura de las circunstancias. Lo mismo ocurre con el contenido de calidad: sin una distribución de contenidos adecuada, se desperdicia.

 

Principales canales para distribuir tu contenido

 

Solo hay que parafrasear al gran Pulizzi para reconocer que en el marketing de contenidos es tan importante la creación como la distribución. Y es normal, ya que usar un canal de distribución inadecuado supone en la mayoría de los casos un problema para llegar al público objetivo. ¿Merece la pena esmerarse elaborando contenido de calidad, invirtiendo recursos humanos y económicos, para dejar escapar a tus clientes potenciales al final? Obviamente, no. De ahí que sea tan importante elegir el canal y el medio adecuados para, además de llegar a tu audiencia, enamorarlos, atraparlos y transformarlos en esos leads que tanto ansías.

La cuestión ahora es ¿qué canales de distribución tienes a tu disposición? Para empezar, el correo electrónico de toda la vida. Es una herramienta poderosa para comunicarte con tu audiencia, especialmente si ya tienes una trayectoria considerable en el ciberespacio y has hecho los deberes. Si has ido amasando la rica información de tus clientes potenciales y te has currado una buena reputación, en el mail tienes una vía de difusión excelente. Se suele decir que lo mejor de este canal es la velocidad, pero conviene recordar también que permite conectar directamente con tu audiencia en un entorno privado, obligándola a tomar decisiones cuando el correo llega a su bandeja.

Una buena lista de correo electrónico tiene un potencial tremendo como vía de distribución de contenidos, sí, pero mayormente en usuarios que ya te conocen. Una audiencia fiel soporta estoicamente la automatización del envío de emails masivos (por algo se habrán suscrito a tus newsletters, ¿no?), aunque conviene poner límites al campo para no saturar al personal. De ahí la necesidad de complementar las newsletters con otros cauces; y no solo para evitar la probable molestia a largo plazo de los emails periódicos (que puede llegar a causar bajas si los correos son demasiado machacones o el contenido no es relevante), sino por abrir el abanico.

 

¿Son eficaces las redes sociales para distribuir contenidos?

 

Si mandar un email es comparable a dejar publicidad en un buzón, la distribución de contenidos en las redes sociales puede dibujarse como una forma de pregonar en la plaza de abastos. Hay clientes que suelen ir todos los días y alguno habrá que esté de paso, pero la cuestión es que hay clientes potenciales por todas partes. Esa plaza, esa ágora del siglo XXI que son las redes sociales son canales indispensables para distribuir tu contenido. Pero, ojo, en el universo de las redes sociales, no todo vale. No es lo mismo Facebook que Twitter, LinkedIn, Instagram o Snapchat (por mencionar algunas).

La eficacia no está asegurada simplemente por bombardear las redes sociales, a ver qué cae. En este sentido, la estrategia de distribución de contenidos debe seguir las mismas pautas que en el proceso de creación. Pensar en el público al que te diriges, como siempre, es vital de necesidad. Si buscas centennials y millennials rezagados de su quinta que responden bien a la gamificación, los encontrarás en Snapchat. Casi la mitad de los usuarios de la ‘red del fantasma’ tienen menos de 25 años, un dato importante a tener en cuenta. Si buscas un perfil más maduro, preferiblemente femenino, ahí tienes Instagram.

Asimismo, hay redes que responden mejor a ciertos sectores. De nuevo, Instagram, es un imán para todo/a usuario/a interesado/a la moda y la belleza, especialmente si se dejan llevar por las recomendaciones de la ‘gente guapa’ y los influencers de moda. Esto no quiere decir que debas limitarte a una red social. Puedes abrirte al mundo digital, pero siempre teniendo en cuenta que necesitarás adaptarlo todo en función del medio, incluyendo el tipo de contenido que compartes y la forma de presentarlo. Parece evidente que no será lo mismo publicar en LinkedIn, donde es pertinente ser mucho más serio y técnico, que acercarte a tu audiencia en Facebook.

 

De las publicaciones en Twitter y otros menesteres

 

Hablando de redes sociales y distribución de contenidos, sería un pecado no hablar de Twitter, sobre todo si buscas que tu contenido se viralice. La ‘red del pajarillo’ es el amplificador perfecto, un altavoz de contenidos que permite programar las publicaciones para repartirlas a lo largo de la jornada, que admite mucho mejor que otras redes la llamada a la acción y, lo más importante, que invita a compartir. Usar Twitter sin retuitear no tiene mucho sentido para la mayoría de usuarios, mucho menos si los motivas con una etiqueta pegadiza o consigues que algún tuitero relevante comente o comparta tu tuit.

Cabe destacar que no es tan simple triunfar con un tuit. El trabajo que hay detrás de ese mensaje es lo que realmente importa: manejar contenido de calidad que aporte algo. Eso siempre mejora el proceso de distribución, ya que se comparte con más ganas y se difunde con más facilidad. Igualmente, si lo que te interesa es que tu público objetivo haga algo específico o quieres ofrecerle un contenido contundente, deja un call to action claro y cúrrate una landing page llamativa. Es un trabajo añadido, pero el esfuerzo merece la pena si la probabilidad de mejorar los resultados y alcanzar tus objetivos es significativamente mayor.

Pero el camino no acaba aquí, si quieres completar tu estrategia de contenidos con una difusión completa, deja que te echemos una mano en Textbroker con algunas recomendaciones, tales como el uso de publicidad en medios pagados. La publicidad nativa es adorada por su gran efectividad, mayormente por su capacidad para camuflarse en el contenido. Reconocerás esta técnica en ejemplos como los que puedes encontrarte en los posts que lees hasta el final. Ese ‘contenido relacionado’, que puedes llegar a pensar que forma parte de la web, incluye publicidad que no resulta invasiva e invita a hacer clic. Un medio excelente para difundir tu contenido, sin duda.

 

Únete a más de 80.000 clientes en todo el mundo que ya utilizan Textbroker para su estrategia de marketing

 

¡Sí, Quiero!


Publicaciones similares


Ningún artículo disponible


¿Tienes una pregunta o una opinión sobre el artículo? ¡Compártelo!

Tu dirección E-Mail no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

Managed-Service

¿Quieres externalizar proyectos de contenido completos y recibir contenidos de calidad? ¿Te interesan otros servicios de contenido como la administración los los contenidos para tus blogs? Conoce nuestro Managed-Service y saca el mayor partido posible a nuestro paquete All Inclusive.

Solicitar presupuesto sin compromiso

Self-Service

¿Necesitas contenido adaptado a los tiempos que corren? Con el Self-Service puedes pedir tú mismo el texto que desees de una manera rápida y sencilla. Ofrecemos las mejores condiciones.

Registrarse ahora gratis

Autores

Miles de autores ganan dinero con sus textos a través de la empresa líder de contenidos. Tú mismo decides cuándo y cuánto escribir y así asegurarte unos ingresos flexibles. Descubre cómo ganar dinero escribiendo.

Registrarse ahora gratis